Un día todo termina. Un día se le pone fin ¿no? Pero un fin de verdad. No como el que le venimos dando, y como el que le das a tu vida, a tu pasado.
Viví los mejores momentos con vos. Tuvimos de todo. Si me guío por nuestra relación, sé que no tiene que acabar. Pero si me guío por el amor, ya se terminó hace rato. Se terminó el dia que decidiste acostarte con otra, el dia que decidiste mentirme y el día que me fui a Gesell. La distancia nos separó, no te lo voy a negar. Pero decime que pasaría si fuera al revés. Vos no quisieras irte y estar pensando en que estoy haciendo, con quién me estoy acostando en tu ausencia. Preferí dejarte libre. Preferí no escuchar y seguir para no lastimarme. Pero de todas formas, lo hiciste. Ya en Mayo no me querías más, en Junio lo reafirmaste.
Yo te amé siempre, te quise desde el primer día. No podía soltarte, no podía dejar de hablarte, de buscarte, de quererte. Fuiste lo mejor de mi vida, la persona más linda y que más quise que sea feliz conmigo. Pensé que eras vos, que algún dia íbamos a despertarnos en nuestra casa e íbamos a ser felices. Que me ibas a ir a buscar cuando salga tarde del trabajo y que te iba a esperar todas las noches con la cena. Que algún dia íbamos a pararnos en la vida a buscar nuestro futuro, pero juntos. Quería que fueses vos. Y lastimosamente, después de todo el daño que me hiciste, lo seguía pensando. Seguía pensando que era posible un futuro juntos, porque es tan grande lo que me haces sentir que puede con todo lo malo.
Pero hoy me encuentro a alguien que piensa algo distinto a mi. Y no por eso voy a juzgarlo. Si no, a respetarlo.
No voy a rogarte nada, no voy a estar a tu espera. No quiero hacerlo. No quiero que seamos tres. No voy a seguir esperando que te arriesgues por mi, que dejes lo que amas por mi. No te voy a pedir nada de eso aunque ya lo hice, porque es inútil. Es inútil qur trates de quererme cuando en tu mente está otra persona. Y ya te dije ayer, no sé que es lo que tiene mejor que yo que te hace amarla tanto, pero es algo tuyo. En cambio, yo el amor que te daba y siento, es real. Es real todo lo que te dije, todo lo que sentí y siento. Si alguna vez deje algo, fue para sentirme mejor y hacerlo con vos. Porque sentia que valias la pena, que me querías. Pero ya no, ya no sentís por mi y jamás lo vas a hacer.
Si alguna vez me quisiste, vas a saber que si lo seguías sintiendo en Mayo, nada de todo esto hubiese pasado. Nada. Asumo muchos errores, asumo las equivocaciones que cometí así como asumo que nunca hubiese querido lastimarte. Y si lo hice, te pido perdón. Pero nada fue para dañarte. Busque mil formas de ser sincera y mil formas más de perdonarte tus mentiras.
Te amo inmensamente, nunca me voy a olvidar de vos. Y seguramente te vuelva a buscar en algún momento. Mañana, la semana que viene, el próximo mes. Porque me cuesta sacarte de mi vida. Pero por algo se empieza. Y lo mismo quiero que hagas vos. Quiero que seas feliz, te quiero ver triunfando en la vida.
Te pido que me olvides, que me borres y que no le hagas sentir nunca más a nadie lo que me hiciste sentir a mi. Nadie merece pensar que no es suficiente, nadie merece sufrir por creer que nunca va a ser mejor que otra persona.
Esperaría que no te asuste este sitio de sinceridad donde mi corazón vomita su verdad.
viernes, 31 de marzo de 2017
🕜🌛
domingo, 12 de marzo de 2017
Vos vas para el norte, y yo siempre al sur.
Sé que no es todo color de rosa, pero coloreas mis días hermosamente. Y no quiero que vuelvan a esos matices de grises que solían tener.
Busco quien me sostenga la mano, me saque todo eso que llevo dentro y salga algo mejor de lo que siento. (Y en vos lo encontré)
sábado, 18 de febrero de 2017
Pasaron millones (literal) de cosas estando allá, acá y allá. A la vuelta un poco más. Fueron meses hermosos, en donde conocí gente divina que jamás voy a olvidar.
Recuerdo días de playa, con un Álex enojado con Agustín por la broma de la arena. Recuerdo días de fernet y Mariano acariciándole mi pelo cuando le tire la jarra encima. También Navidad, siendo las cinco de la mañana y yo empapada de agua de mar. Recuerdo haberlo visto a Joni y a Christián, que en ese momento me convidó fernet, yo sin saber que tiempo más tarde iba a ser tan linda nuestra relación.
Fueron tantas salidas, tantas cervezas y jarras de fernet compartidas como el trabajo en equipo. Las idas y vueltas, los llantos, las risas. Los bajones y las alegrías. Ni siquiera podríamos pensar en otra cosa.
lunes, 13 de febrero de 2017
Espero.
Siento vacíos adentro mío, decepciones y un poco de lo que se llama tristeza. Sin embargo, sigo adelante. Con la cabeza en el techo y tu voz en mi parlante.
Te quiero como quiero todas las cosas en mi vida, sin presiones, ni apuros ni arrepentimientos, pero con pasión y amor.
Si después de todo esto, aún puedo decirte que te quiero, todo va a estar bien.
Pero siento la terrible desconfianza, esa que hace que todo se quiebre antes de salir de mi boca.
Tuve días nublados y muchos otros soleados. No pensé en vos, y me agrada. Ni siquiera me acordé de todo lo que pasó hace un año, ni de las veces que me hablas inconscientemente sobre ese amor que no superas. Y me fue bien.
Sin embargo siempre quiero más, quisiera volver y que seamos amigos, compañeros, novios. Cómo lo éramos antes. Pero el tiempo pasó y con él se fueron muchas cosas, tal vez las ganas de los dos.
Y no te culpo. Y no me culpo.
Vos allá, yo acá. Con el cuerpo y la mente en cualquier otro lado menos en nuestra relación.
No quiero estar así, expectante a algo que no va a pasar. Pero en la cara se pueden decir más.
sábado, 10 de septiembre de 2016
Alguna vez.
Sin embargo, viste como las cosas se fueron dando vuelta y mírate acá, de novio conmigo.
La noche se hizo día y vos y yo estamos acá, de nuevo, parados en medio de la vida. Es un nuevo comienzo para vos, para mi, por todo. Jamás voy a entender porque pasó, por qué lo hiciste pasar y porque yo seguí tu juego. Por qué me deje usar y descartar así como si yo no valiera la pena. Muy dentro mío sé que sí, que valgo la pena. Aunque vos me lo hiciste dudar cuando jugaste conmigo, pensé en todas esas personas que alguna vez lo habían hecho. Y sabes, ninguna se comparaba con vos. Porque en vos había confiado, te había entregado hasta mi última porción de piel por un poco de vos y amor sin pedirte nada a cambio.
De nuevo vuelvo a este presente, y no quiero cambiar nada. Pero cuando miro para atrás, cuando recuerdo aquel Marzo, no detengo mis lágrimas porque en su momento tampoco lo hice.
Hoy escribí sobre ese mes y no pude soportar la presión en mi pecho, mis lágrimas caían sin ganas de detenerse.
Entonces entendí que me importaste siempre un poco más de lo que debería. Que me dolió aunque dije que no, que me vacío y me destruyo un poco más de lo que vos crees.
Jamás te culpe, ni lo hago. Solo te entiendo, pero te odio y te amo un poco todos los días. No es rencor, es dolor porque a pesar de todo, quiero confiar en vos y lo hago.
Me apena pensar en que algo pudiera pasar de nuevo, me apena por mi, no por vos ni nuestra relación. Me apena porque mal o bien me merezco que me pase por todo lo que yo hice, y la persona que fui para que lleguemos hasta acá. Pero sin embargo, voy a seguir confiando y pensando en vos cómo siempre en que sos lo mejor que tengo. Te am❤
lunes, 15 de agosto de 2016
No hay más nada.
Resultas necesario porque quiero que así lo sea, porque no me sale eso de no quererte conmigo. Eso de que me disguste pasar horas y horas con vos. Eso de que no me guste abrazarte al despertar, y mirarte entredormida pensando que te quiero más que a muchas cosas. Me parece bien confiar en alguien, me gusta sentir que alguien vale la pena entre tanta mierda.
Y si, tenés razón me decís que sos lo mejor que me pasó. Sos todo lo que quería, quise, y ahora tengo. Una persona maravillosa que no se atreve a juzgarme por nada, con quién puedo hablar de tantas cosas y me entiende como ninguno. Por eso me caes bien, te quiero conmigo, por eso te amo.
Ojalá pueda hacerte la mitad de feliz que vos me haces a mí, ojalá con palabras pudiera expresar lo que me importas, y ojalá con actos pueda demostrar lo que te quiero, porque de eso se trata.
Te quiero acá y ahora, no me importa mañana ni nadie más. Vos.
Sos como mi canción favorita, como el mejor libro que pueda leer. Porque aunque no lo lea ni la escuche todo el tiempo, al hacerlo me doy cuenta que me gusta siempre un poco más. Y me da placer. Y me hace feliz. Y eso me pasa con vos, te tengo al lado mío y disfruto cada minuto con vos porque me haces bien. Te amo así, como sos y seas. "Te quiero así, con tu locura divina que me hace no poder olvidarte" dice un tema que me gusta mucho.
Pasamos muchos días riéndonos, muchos soles y muchas lluvias. Nunca pensé que justo en vos iba a encontrar lo que quería.
Tantas personas en el mundo, tantos mundos en la galaxia y tantas galaxias a dónde podría haber sido. Pero la vida me hizo conocerte así, de esta mala manera, y no por eso voy a dejar de sentir. Te quiero mucho más que un montón, y no me canso de volver a elegirte siempre.
No hay más nada que quiera hoy por hoy, porque te tengo a vos agarrado de mi mano y eso me basta. En serio te quiero, y estoy segura de cada palabra que digo. Nada es comparable con nada, todo es relativo y muy distinto. Hoy te elijo a vos, y quiero que sea así por muchos días más.
sábado, 30 de julio de 2016
that.
Me gusta tanto la mañana como la noche, odio el atardecer. Quizás tanto como odio los puntos medios, tanto como gris.
Pero si hablo de lo que me gusta, el gris es uno de mis colores favoritos a la hora de comprarme remeras, me resultan casi combinable con todo. El blanco es muy blanco y el negro muy oscuro, el gris está bien. ((quizás eso le falta a mi vida, un gris))
Me gusta la música, mucho. Tanto que se me hace difícil salir a la calle sin auriculares, casi nunca lo hago.
Me gusta el viaje, me gusta sentarme y con los auriculares puestos, viajar mentalmente a mil km por minuto. Soy de las que aman viajar en bondi, sentarse y mirar por la ventanilla. Eso, tiene que ser del lado de la ventanilla, el pasillo es un pecado.
Me gusta estar sola mucho más que acompañada.
Me gusta fumar en la plaza en soledad mientras escucho mi tema favorito.
Me gusta hablar, no parece a simple vista, pero me encanta contar anécdotas y reírme de eso.
Me gusta hablar de mí, de lo que me pasa y lo que me gustaría hacer. Depende que personas obvio.
Me gusta el café por las mañanas, el té por las noches. Aunque el café de noche, me hace dormir más tranquila (si, eso mismo)
Me gusta abrazar más que me abracen.
Me gusta sentir el perfume de la otra persona cuando la abrazo, tanto que quizás lo huelo por demás.
Me gusta besar y acariciar la cara, me gusta tanto como que me agarren el pelo y la cintura.
Me gusta el helado de menta y el chocolate suizo, más que probable que eso lo sepa la mayoría de las personas que pasan tiempo conmigo ((siempre pido el mismo))
Me gusta llorar, me tranquiliza. Pero con música de fondo siempre es mejor.
Me gusta mirar películas románticas. porque sin querer me meto en el personaje y de pronto soy esa a quien le están diciendo que la aman y dejarían todo por ella. También me gustan las películas de terror, esas que te hacen temblar del susto. No quito la mirada de la pantalla.
Me gustan las mochilas estampadas y las camisas con cuadrille.
Me gustan los gatos (amo) más que los perros, podría tener diez, quince hasta más.
Me gusta el Rock ¡el maldito Rock! y el amor por sobre todas las cosas.
Me gustan los pogos, y el fanatismo por las bandas. pero no en exceso.
Me gusta hablar del pasado de las personas aunque no tanto del mío.
Me gusta que me cuenten de sus ex parejas, y me gusta yo también hablar de las personas que alguna vez conocí.
Me gusta dormir, pero antes escucho música e imagino cómo sería todo si no hubiesen pasado tantas cosas.
Me gusta comprar cosas, de las más tontas a las más importantes.
Me gusta mucho pasar tiempo con amigos y hacerlos sentir bien, o al menos hacer cosas que los haga un poco más felices.
Me gustan los colores, me gustan los pelos teñidos. Me gustan los tatuajes y los piercings.
Me gustan las chicas de pelo corto, me gustan las personas con personalidad propia.
Me gusta cantar cuando estoy sola, hasta llorar mientras lo hago.
Me gusta leer y escribir, es algo que me hace pasar el tiempo como si mañana no existiera y sólo fuera hoy.
Me gusta pasar tardes de lluvia en cama mirando alguna película.
Me gusta la siesta, me gusta acurrucarme en la cama.
Me gusta dormir tapada y con el ventilador puesto en pleno otoño. En el verano también, no puedo dormir sin tener aunque sea una sábana encima.
Odio el calor, el sentirme con calor.
Me gusta el frío. Me gusta la lluvia pero no cuando salgo a la calle.
Me gusta imaginarme con alguien y pensar que todo es real. Pero también me gusta ser realista, por eso nunca termino de cerrar esas cosas.
Me gusta que me hablen, que me recuerden si me quieren, lo bien que la pasan conmigo y todo lo que produzco en alguien. Me gusta sentirme valorada.
Me gusta el beso repentino, de la nada.
Me gusta que me dediquen canciones. Me gusta dedicarlas.
Me gustan las cartas, dar y que me las den. Es algo que ya pasó de época, pero jamás pasa de moda tener en la mano una.
Me gusta que me conozcan, me gusta saber que saben lo que me gusta y lo que no sin que lo diga. Sólo con el hecho de pasar tiempo conmigo lo sepan.
Me gusta ser mala, adoro el pelear a la otra persona pero sabiendo que lo quiero.
Me gusta el romanticismo pero soy muy fría, hay que conocerme bien o ser muy parecidos para saber cuándo decir o no un 'te quiero'.
Me gusta estar con alguien, pero a veces me aburro. Me aburro de hablar tanto, de salir tanto.
Me gusta conocer a la persona, me gusta saber que le gusta y que no, pero a veces no me sale.
Me gusta abrir la ventana y fumar por las noches.
Me gusta salir a bailar tanto como el alcohol. Me gusta embriagarme y bailar.
Me gusta la cerveza tanto como la pizza. Me gusta el tequila y bailar cumbia.
Me gusta eso de no hacer nada y llamar la atención de los demás, me gusta mi personalidad. Me gusto. Me gusta mi pelo y mis ojos, mi carisma y mi sensatez. Pero odio mi actitud con ciertas cosas.
Así como no me gustan las mentiras, o la falsedad.
Odio enterarme que hablan de mí.
Odio que me usen y luego se olviden de todo.
Odio que me toquen las cosas, que las muevan del lugar donde las dejé o usen sin permiso algo mío. No es egoísmo, es capricho.
Odio el dulce de leche, pero amo el chocolate, mucho más el amargo. Odio los chocolates con yogurt, pero amo los que tienen maní.
Odio las películas de acción, las animadas y las de humor. Muy pocas me gustan, suelen aburrirme.
Odio las carteras pero amo los bolsos. Mucho más si son estampados o de bandas.
Odio que me comparen, o digan que alguien se parece a mí.
Odio que me despierten a los gritos, o que me llamen de nuevo cuando ya estoy despierta.
Odio que me apuren, mucho más cuando recien me levanto.
Odio que me corrijan cuando sé que estoy bien.
Odio decir algo y que no lo escuchen o no me hagan caso (más capricho)
Odio ver las cosas desordenadas, me ponen histérica.
Odio que no me respondan cuando hablo.
¡Odio esperar!
Odio que pregunten cosas que ya conté, odio que no me presten atención (+ capricho)
Odio que me oculten cosas y después enterarme.
Odio que hablen mal de mis amigos.
Odio que no confíen en mí, aunque a veces tengan razón.
Odio el "para siempre" porque nunca existe.
Odio que me jodan, así de corta. Odio que me estén encima cuando estoy de malhumor, pero también amo que me presten atención.
Odio ver gente borracha, me resulta patético, aunque yo lo haga y en ese estado no me de cuenta.
Odio el hombre pollera, el que hace todo por su pareja de sexo femenino.
Odio las minas cómodas, y aprovechadoras.
Odio el engaño, aunque yo lo perdonaría. No seguiría con la persona, pero no me enojaría.
Odio ver cómo juegan con las personas. Odio que jueguen conmigo, aunque eso es inevitable.
Me molesta que les moleste que no conteste rápido, odio la intensidad de las personas.
Odio que se confundan con mi buena onda, odio que me juzguen.