はじけるハートの足跡ブログパーツ

[PR]面白ツイート集めました

domingo, 24 de noviembre de 2013

Madrugada cualquiera.


Noche, calor, ventana, lágrimas, un cigarro y algo para tomar. Un momento digno para poder expresarse, momento exacto para recordar y olvidar, hacer que las cosas fluyan como ese humo cuando se amalgama con el viento. La combinación perfecta. 

Hace días, en mi cabeza hay muchas cosas desordenadas. No puedo jugar al puzzle y tratar de armalas, pero sí puedo reflexionar sobre todo y hacer algo ¿no?
Esta semana, no fué muy compresiva, digamos. Pasaron cosas que ni siquiera sé porque me afectan, como lo de mi papá. Lo extraño, pero a la vez no. Lo quiero, pero a la vez no. Siento que no le importo y me duele, a pesar de todo lo que me hizo, es mi viejo, y es imposible no ponerme mal por cosas como estás. A razón de esto, pasé llorando la mitad de la semana, y digamos que sigo.  Siento la falta de afecto, y siento que todas las cosas que me pasan, son por algo relacionado con eso.
Me pasa de ver familias unidas, o padres con sus hijos y ponerme triste. Simplemente, es más fuerte que yo. El otro día, en un colectivo, un padre acariando a la hija para que duerma en su falda me hizo derramar lágrimas sin sentido.
Hay veces que necesito descargarme, con cualquier cosa, algo para distraerme de mi vida.
Tal vez esté sensible, o tal vez sea una etapa que voy a superar algún día, solo quiero que pasé rápido, no soporto más. Me siento una mierda, me siento basura, siento que no merezco nada, y es así. Es tan difícil sentirse bien, por completo.
Mi inseguridad, muchas veces aleja a todos. ¿Por qué no puedo creer en algo? ¿Siempre voy a ser así? Necesito una ilusión, un algo... Necesito.
Hay veces en la que te necesito, tu palabras, tu todo. Hay noches que quisiera hablarte y decirte lo demasiado que te extraño, pero me pongo en tu lugar y sé que no te va a importar nada. Entonces me arrepiento, y vuelvo a mi sitio.
No puedo soportar entrar en crisis, no puedo. Tengo demasiados problemas y no quiero otro. No quiero nada. Es imposible entenderme, ¿y quién podría si no yo lo hago? Es idiota mi pensamiento, SOY una pequeña idiota.
Insignificantemente, al escribir esto, se me caen las lágrimas. Me miro, y vuelvo a caer. Vuelvo a caer en toda la mierda que tengo dentro, a todo eso que me quiero sacar, pero a la vez no.
En realidad, es mi culpa, yo soy la que no se acepta y la que tiene que hacer cosas para estar mejor. Ojalá nunca les pase eso de mirarse al espejo y llorar. Muchos de los que me conocen, siempre me dicen que tengo demasiada autoestima por la forma en que me visto y mi personalidad en sí, pero no saben todo lo que me cuesta aceptarme a mí misma y que cada día busco algo para poder sentirme así, 'bien'.
Creo que la única que me entendió alguna vez, fué Florencia. Nuestras salidas se resumen en charlas sobre las cosas que nos pasan, en reirnos, en abrazarnos y en ayudarnos mutuamente. Sus palabras, y su todo, son lo único que me ayudan a seguir con todo.
Juro que no hago esto porque amo que me critiquen, ni para que mis amigos me 'reten', ya no sé como parar. Ya no sé que hacer con todo esto. En enero van a ser dos años y todavía no sé. Lo único que me sale decir es que es mi forma de vivir, es mi forma de desahogarme y forma de buscar algo de tranquilidad por unos instantes.
No me gusta ver a nadie en mi situación, no me gusta por el simple echo de que sé lo que es y que no se puede parar. Es por eso que intento ayudar a esas personas, y no busco quién me ayude a mí. Más allá de que no me gusta hablar del tema con nadie. Exepto con Flor, con ella nos desahogamos juntas, me ayuda y yo la ayudo a ella.
Muchas veces, la decepcioné, por no saber cumplir esas malditas promesas, pero me supo entender. Así como yo, cuando ella no las cumplió. ¿Y saben qué? Está bien, hacemos lo que nos hace bien, y esta es una forma.
Algún  día voy a encontrar a alguién que me entienda y me quiera por lo que soy, esta porquería humana pero con sentiemientos. Soy jóven y no creo que toda mi vida sea así, ¿positividad? ¡NUNCA! pero hay que seguir adelante, hay que creer en algo...

Como dije antes, quisiera un abrazo... pero no cualquiera, de esos que piden que te quedes cuando te estás por ir, es algo muy pero extremado cursi, lo sé, pero juro necesitarlo. Necesito creer en algo, pero es imposible, por todos y por mí. Pero no estaría nada mal cambiar un poco ¿no?
Es raro sentirse vacío, no tenés emociones, no nada. No estás triste ni feliz, sólo tu mente y tus pensamientos son los que hablan por vos. Y lo único que puedo hacer es escribir, acá, en mi cabeza y en mi cuaderno.
Me supera todo, todo. Quince años y con toda esta mierda encima es difícil.
Lo más feo, es ver mal a alguién que amas con tu vida como lo es tu madre y no poder hacer nada. Sentir que en cualquier momento podés perderla y no poder hacer nada más que estar con ella, y ni eso hacés, te hace sentir más mierda de lo que sos.

Una madrugada cualquiera, pensando en eso que tanto querés y que no te deja dormir.
A pesar de todo, estoy bien : ) : )


sábado, 16 de noviembre de 2013

Qué poco.


Es loquisimo como se pasaron los años, es loquisimo leer esas cosas que escribía en el 2011 y saber que ahora, siento exactamente lo mismo. 
Me acuerdo de cuando terminé 1ro y me puse feliz porque cuando pasé por la casa del chico que me gustaba en la primaria se había dado vuelta para mirarme. Recuerdo, esa remera de Boca en el tercer día de clases en 2do año en 2011. Recuerdo la primera vez que ví esa sonrisa. También ese momento en el que me peleé con Homero y después, un miércoles, me pidió disculpas y me dijo que si seguía un año más en el colegio, ya no iba a ser el mismo pelotudo.
Es imposible olvidarse de cuando en Noviembre, Daiana me mandó un mensaje diciéndome que baje por la escalera carácol que estaba sentado ahí con sus amigos. Y obviamente, lo hice. Pasé por el medio y me chiflaron, y yo casi morí en ese instante.
Recuerdo que en esos últimos días de clases, Adrián le decía a todos que gustaba de mí y yo quedaba re shock. Cuando fuimos por última vez juntos, Jeanpier, Andrés, Daiana, Yami y yo, a ese aula del pasillo a ver cómo jugaban al fútbol en el patio. Cuando se levantó la remera JAJAJA, qué momento incómodo porque justo me vió que estaba mirando y se levantó la remera, grrr. Yamila se reía muy fuerte, y Jeanpier dijo "A Celeste le acaba de dar un infarto" jajajajaja, no entiendo donde fué que perdí ese video, sí, había uno. Cómo lloré ese día, lloré demasiado, fué muy fuerte pensar que iba a ser la última vez que iba a ver a muchos de ellos. Mucho más a esa persona especial, vos. 
Me acuerdo de ese 06/11/12 cuando Johinel vino a decirme lo de Adrián y me dijo: 'No vale la pena que pierdas tiempo con alguién que NO vale la pena esperar nada.' Creo que jamás me voy a olvidar de eso, que me lo diga una persona que ni siquiera me conocía me diga eso, fué muy shockeante, digamos.
Dediqué tantas entradas, tantos post, tantos tweets, tantos estados, tantas cartas, tantas canciones, tantas cosas a una sola persona por más de dos años que ya ni me acuerdo que cosas locas decía. Juro que en este momento tengo ganas de soltar lágrimas pero se encuentra mi mamá en mi habitación y no dá que me pregunte porque lloro, jajajá. Ahora que me acuerdo, ese último día de clases del 2011, cuando llegué a mi casa, por la noche comencé a llorar intensamente y mi mamá me preguntó que me pasaba. Se lo conté todo, y fué la primera vez que sentí que me entendía. 
Es estúpido todo lo que siento, muy. ¿Por qué escribo esto? necesidad de descargarme, ante todo. Cerrar una etapa, quizás. 
Siento que jamás voy a superar esto, pero como le dije a Florencia, nada dura para siempre, todo se puede superar.
Es increíble todo, es tan raro TODO. Juro no superar mis cartas y todas las cosas que escribí.
Tenía la necesidad de escribir esto, de despegarme de alguna forma de todo... de alguna forma.
Otra vez me invaden esos sentimientos de sentirme mal por cosas que ni siquiera sé, pero que me dan ganas de llorar. Muchas, pero muchas ganas de llorar. Siento que quizás Daiana tenía razón cuando me dijo que tal vez estamos 'acostumbradas' de alguna forma a todo esto y tengamos miedo de volver a sentirlo por otra persona y pasar de nuevo todo eso que ya conocemos.

Qué po, qué po, qué po, qué pocooo, nos queda...

lunes, 28 de octubre de 2013

Un día de Octubre.

Es rarísimo pensar en esto, es rarísimo que todavía me siga pasando y es mucho más raro que me siga produciendo lo mismo cada vez que me habla. 
Empezó un día que tendría que haber sido el mejor por otras razones en la que no estaba incluido, obviamente. (cambio)
Sin embargo, eras amigo de ella, le hablaste, y luego te acercaste a nosotras. Pediste compañía y lo hicimos.
Al irnos, ese saludo con tu mano en mi cintura y esa mirada, no me distrajo. Ni siquiera te conocía, pero algo marcó en mí.
Pasó el tiempo y me hablaste. 
Sólo preguntaste si era la chica que pensabas que era y al contestarte que sí, nos pusimos a hablar del día y de nuestra banda favoríta. 
Es loco cómo me gustaba quedarme despierta sólo para hablarte. Las cosas que nos decíamos y todo lo que hablamos. 
Llegó un día, y por fín nos volvimos a ver. Cruzamos miradas, y nos saludamos. Mientras ella estaba con su novio, nosotros nos quédamos apoyádos en el auto conversando. Hasta que apareció un chico con el que no querías hablar, y me pediste que te acompañara a la esquina hasta que se fuera. No se íba, me dijiste si quería ir a la plaza, fuimos.
Nos sentamos al lado de la Casa de La Cultura un rato, y fuimos a comprar. Compraste una Coca y yo un Doritos. Luego buscamos un asiento con sol, y comimos ahí. Me decías que pensabas que tal vez a mí me molestara tomar del mismo soberte que vos, y te dije que no. Me felicitaste y seguiste comiendo. 
Me contaste chistes y me hacías eructar. Me mirabas, te miraba y en ese momento pensaste en alto porque no me habías conocido antes, porque nunca te había hablado.
Quedaste pensativo y soltaste un 'Ojalá te hubiera conocido antes boluda, te juro que todo hubiese sido tan distinto' con un golpe en el piso de tu pie.
Se creó un silencio y una risa de mi parte incómoda. En ese momento, nos fuimos a sentar al lado de la reja de la Iglesia. Te recostaste en mis piernas y te empecé a acariciar el pelo mientras le buscabamos formas a las nubes. 
Luego, me pediste que vayamos a un lugar y me llevaste a esa plaza, la peor plaza. Nos sentamos en el primer banco y empezamos a hablar. 
De cosas, muchas cosas. Tu vida, la mía. 
En un momento, nos callamos, me miraste y me acariciaste la cara. Me tomaste el mentón con una mano y te pregunté que te pasaba. Vos sólo me mirabas y me decías 'nada, nada'. 
Luego, salímos de ahí, nos diriamos al colegio. Al llegar a la esquina, la acera estaba rota y pasamos por un costado. En ese momento, agarraste mi mano. Te miré, y seguimos caminando. 
Llegamos a la otra esquina para cruzar, me soltaste la mano y me contaste sobre tu miedo a cruzar la calle, jajá.
Al llegar a la puerta del colegio, entré y me saludaste con un 'te veo a la salida'
Cuando salí, te ví, me viste pero no nos saludamos. Me mirabas muy fijo, y yo a vos.
Fué la mejor tarde que había vivido en mi puta vida, la mejor.
Después de ese día, no volvimos a hablar como antes, ya nada fué como antes. 
Volvió de nuevo a pasar el maldito tiempo, y volvimos a hablar.
Pasaron demasiadas cosas, me mandabas mensajes, nos reíamos y me acuerdo del día en que me pediste que le mande un mensaje a un amigo tuyo preguntandole que hacían a la noche porque vos no tenías crédito. 
Nos juntamos un sábado, nosotros tres. Puerto Madero nos esperaba, un día hermoso también. 
Después de sacarnos varias fotos en el puente, fuimos a la Reserva Ecológica. Jugamos, corrimos, me subiste en tu espalda, nospegamos, nos tiramos al pasto. En ese momento te sentaste encima mío y me agarraste las manos. Me mirabas y me decías que te gustaba mi sonrisa, por más que yo la odiara. Luego, nos paramos y nos fuimos a sentar. 
Al volver, me acompañaron a la esquina cerca de mi casa, tomaste de mi cintura y me volviste a saludar. También me robaste una pulsera, jajajá.
Después de todo eso, vinieron las fiestas. Me acuerdo cuando en Navidad me mandaste ese mensaje tan lindo, tan algo. Luego fin de año, y ahí fuí yo quién te lo mandó. 
Me acuerdo cuando durante el verano nos enviabamos mensajes de texto mientras estabas en la costa y me decías que necesitabas alguién que te pase el protector en la espalda, jajajajá.
Luego, mi cumpleaños, las piletas del complejo de Wilde, CAI.
Nosotros cuatro, la pasamos bien ese día. Nadamos en la misma pileta, bajo el mismo sol, escuchando la misma música. Por fín lograste que te pase el protector, y vos a mí. También me preguntaste porque tenía esas cicatrices en las piernas, obviamente no te lo iba a decir, inventé algo rápido.
Cuando volvíamos, nos tomamos el mismo colectivo, hablamos sobre Tan Biónica, una pasión compartida por ellos. 
Seguimos en viaje y cuando ella se bajó, nos quedamos solos. Sólo rezaba porque me saques un tema de conversación. Lo hiciste. Me dijiste que tenía que hablarte por chat, que te tenía que mandar un mensaje de texto de vez en cuando porque siempre lo hacías vos. Te conteste que tenía miedo de molestarte y me respondiste que jamás pasaría eso. En un punto, me alivió.
Así pasaron cosas, momentos, te eliminé de Facebook, me mandaste un mensaje pidiendo explicaciones, sólo te respondí que había sido confusión, cuando en realidad no lo era.
Pasaron cosas que me hicieron  algo, algo raro. 
Esa vez que estaba en la peluqueria con una amiga y golpeaste el vidrio para que te viera, salí y hablamos, como antes.
En un momento me preguntaste si la relación que tenía por Facebook con ese chico era real, te conteste la verdad, que no, y se escuchó un suspiro acompañado de un 'qué suerte', y cuando me tocaste la panza y después por chat me pediste disculpas por hacerlo, jajajá. 
Qué momentos, qué lindos días.
Hasta el día de hoy, hablamos. Muy, pero muy de vez en cuando. Como el Viernes, me hablaste, sonreía sin razón. No tengo explicaciones de porque me pasa esto. Tampoco quiero saberlo.

Es loquisimo como una persona sin tocarte un pelo y que ni siquiera sientas que te guste, te haga sentir estas y más cosas. 
Puedo jurar con mi vida, que jamás me pasó nada con él. Hace tres años me gustaba el mismo chico y él, tenía a su chica. 
Él le hablaba a su amigo de mí, le contaba como era y tal vez otras cosas, pero lo único que no supero, son las palabras de Florencia diciéndome que a él le pasaban cosas conmigo, y sabía que producía algo en mí, pero que también sabía que era imposible.
Es la persona con la cuál me sentía segura y bien al mismo tiempo, lo quería/quiero demasiado. 
Actualmente, está con una chica mucho mejor que con la que estaba. Es buena y más adecuada a él. Eso me pone feliz.



Lat.






domingo, 27 de octubre de 2013

Viaje de ida.


Subí a ese colectivo completamente vacío con una amiga, eramos nosotras dos sentadas en el fondo. Hablamos un momento, y llegó a su parada. Bajó. En el momento en el que me quedé completamente sola, sólo miré hacia adelante y lo único que se me cruzaba por la cabeza era no bajarme de ahí, no sé a donde prentendía bajarme. Pero lo único que no quería era llegar a mi casa, llegar de nuevo. Simplemente, creo que me gustaría estar lejos, lejos muy lejos de todos. Sola, completamente.

En este momento lo pienso, y creo que debería superar el hecho de no hablar ciertos temas con ellos. Hoy, tocaron el tema de mi viejo, y simplemente, no pude. Pienso que nunca podré hacerlo. Ni mi mejor amigo sabe nada de eso, jamás podría contarle a nadie. Son cosas del pasado que te complican la vida, creo.

Hay muchas veces en las que me siento bien, cómoda con tantas personas que dicen saber algo de mí y dicen sentir cariño por la persona que soy con ellos, aunque no lo crea ni yo misma. Verdaderamente, hay veces en las que no pienso en nadie, y creo que eso está mal ¿no? Hago cosas que sé que están mal, pero pienso, si no estoy haciéndole daño a nadie ¿por qué parar? A nadie debería afectarle, es mi cuerpo, mi mente, mi vida. En definitva, tendría que hacer lo que se me ocurra. Pero, también de vez en cuando, pienso en algunos de mis amigos, como Mauricio. Las veces en las que se puso mal sólo por verme mal a mí, y las veces en las que me retó por las cosas que hago, y en otras tantas veces en las que me habló (aunque no hable tanto) Entonces, ahí, bajo un cambio, y me pongo a pensar en que no quiero eso.

Creo que la del problema, soy yo. Nadie más. Y juro que lo sé, siempre lo supe. Tengo miedo, tengo bronca y tengo mucha pero mucha inseguridad en mi misma, en lo que pueda llegar a ser. 

Es increíble que siendo así, tengo a los mejores amigos que pude haber deseado, y a las personas que jamás hubiera pensado que estarían. Simplemente, amo los momentos que estoy con ellos, me hacen reir, me hacen llorar, me hacen comprender muchas cosas sin hacer ni decir nada. 
Creo que nunca podré cambiar, nunca podría llegar a ser una chica ´normal´ en todo aspecto. Pero sin embargo, tampoco me importa eso, en un punto me alegro de estar así. En un punto, no le haces daño a nadie estando sola. Creo que yo sola me entiendo, já.

Estos días fueron raramente raros. Para empezar, fué muy triste el ámbito de la escuela por el fallecimiento de un alumno, casualmente era conocido y amigo de nuestro curso. Cosa, que empeoró la situación para los profesores y compañeros.
Además de eso, tuve momentos raros e incómodos. También de felicidad si se puede llegar a decir. Como lo fué el Jueves pasado. Hacía tiempo que no me sentía tan bien después de ver a un persona. Y no, no esa pesona por la cuál a veces pierdo la cordura. Es una persona que es tiernamente especial para mí. Aunque sea forro con todos, conmigo siempre fué todo lo contrario. Lo quiero tanto que no logro poder expresarlo en palabras. Todavía lo extraño.
El viernes, uff. Cómo explicar lo que sentía el Viernes. Mejor, no explico nada porque tal vez escriba de más y esa no es la idea. Solamente voy a decir que fué hermoso, sí, lo sé, soy patética hablando de esto. La felicidad que sentí, fué increíble. Con tan sólo minutos, me hizo feliz para todo el año creo. De nuevo, como lo hacía antes. 
Seguramente no sepa lo importante que es para mí, pero tampoco quiero que lo sepa, shh.

El punto es, no nos hagámos ilusiones sin motivo alguno, conozcámos toda la parte de ese moemnto para luego pensar. Y no nos colguemos de historias que no tienen fin, se diría.

En realidad no era eso, pero algo se entiende.



viernes, 4 de octubre de 2013

Madrugada inquieta.


Estar recostada, mirar un punto fijo y comenzar a pensar, soñar y reflexionar. Sí, todo a la vez. Es como perderte en cualquier cosa, en cualquier punto, en cualquier pensamiento.
Me paso hoy, cuando me acosté al lado de mi mamá. Me veía y la veía a ella. Como cambiaron las cosas, como paso el tiempo, como crecí. Qué tan rápido paso todo.
 A veces siento que desperdicio días y días de mi vida acumulando cosas que tendría que decirlas, me pongo mal y hasta a veces cometo locuras. A veces el sufrimiento que te da la vida es para algo ¿no? Desde mi punto de vista, creo que sí. Sirve para mucho.
Es irónico decir que ya no soy la misma de antes, pero también me resulta irónico pensar que sigo siendo igual. En la mente tengo tantas inseguridades, tantos pensamientos erróneos, pero que al fin y al cabo, me hacen reflexionar. Sin embargo, hay veces en las que ni yo me entiendo. Lo sé, es mucho más raro  de lo que pensaba. ¿Quién podría entenderme? ¿Quién? Si ni yo me entiendo.
¿Saben? Hay gente que prefiere los halagos, los elogios, básicamente la mentira para ser un poco feliz. Yo pertenezco a ese mínimo porcentaje que prefiere que le diga la verdad neutra.
Como decía antes, siento que desperdicio mucho tiempo en cosas que no valen la pena. Pero… ¿Qué más da? ¿Qué podría hacer?
Significativamente, me importan las opiniones, aunque le grite al mundo que no. Últimamente, he llegado a no querer salir de mi habitación solo por vergüenza a mi apariencia física, me siento tan rara. No sé si es normal sentir asco al ver lo que refleja el espejo, pero me pasa seguido. Y, no saben lo feo que es sentir eso.
Aparentemente, para las demás personas, soy una de esas chicas que confían en sí mismas y no les importa nada de lo que demás opinen. Qué tiene una confianza propia y demás. Pero, creo que está bien, no deberían saber qué es lo que siento realmente. Me convence mentirle a todos.
¿A qué viene todo esto? A todo lo que me sucedió esta semana. Muchas cosas, demasiadas creo yo.
Quiero confiar, quiero colgarme de algo y perderme en ese algo, pero no puedo, simplemente no puedo. Pienso en esas cosas que pasaron y digo: ‘¿Por qué debería creer? ¿Quién dice que no es lo mismo de siempre?’ Cosas que pasan ¿verdad?
Siento pena por mí, siento vergüenza de lo que me convertí y en lo que me estoy convirtiendo. Quisiera que todo fuese distinto.
Y también, esa otra persona que soy yo con otro tema. Digamos que no creo en nada, pero igual dejo que me ‘boludeen’ un rato. Me gusta ser boludeada parece. Sé que no es real y también sé que alguien más está. Pero al parecer no me importa ¿o sí? Creo que sí, pero lo permito igual. ¿Ven? Me contradigo sola.
 Soy un desastre para expresarme. ¡Já!

Creo que necesito a alguien.

はじけるハートの足跡ブログパーツ

[PR]面白ツイート集めました